24 mar. 2012

la anatomía tarantinesca que impide los besos



Hoy he descubierto una triste pero bella verdad.
Viendo esta película (Four Rooms) he pensado ¿cómo sería un beso con Tarantino? y de repente mi cerebro ha sufrido un bloqueo, se ha sentido impotente como cuando estás tumbada en la cama y apenas te quedan 2 milímetros para tocar el interruptor y apagar la luz y poder dormir de una puta vez. He pensado: "¡incapaz soy! ¡Tarantino, no podría acceder a tu boca!". Porque si intentas besarle, tarde o temprano te chocarás con la nariz y la barbilla y por mucho que acerques la cara hacia su boca no la rozarás ni un poquito.


Quentin Tarantino está hecho para no poderle besar.
Es así, él ya lo tiene asumido y se las ha sabido apañar muy bien con otro tipo de muestras de cariño. Sencillamente, la forma de su cara es tal que impide el acceso a la boca, porque su pequeña y retorcida boca se esconde entre la barbilla, tan redonda y echada hacia adelante, y la nariz, agresiva y con las fosas muy marcadas (que me recuerda mucho a la de Orin Scrivello, el sádico dentista). Intentar besarle es entrar en eterno debate con estos dos obstáculos, enemigos invencibles.
En la película de Death Proof, encarnando a Warren, se da unos picos al saludarse con las amigas de Jungle Julia, pero no os fiéis: es un fácil truco cinematográfico. Las mujeres están de espaldas y no se ve si realmente llegan a su destino.

Más: en los Emmys, Tarantino parece que logra ser besado (por Marg Helgenberger), pero es un beso incompleto también, se besan de refilón. Y en una foto se consiguen dar un beso, pero la cara de fuerza de Tarantino al clavarle sus prominencias faciales a la otra no se puede disimular.

Pobre Tarantino. Una vida sin besitos. Normal que se decantase por los pies.


¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡VAYA DESATINO QUENTIN TARANTINO!!!!!!!!!!!