19 dic. 2011

solamente


Es no amar del todo,
es sólo amar la parte solitaria
ameno.

Es ameno, sí.
Me entretengo escrutando horizontes,

mirando la luna de medio lado para observar a la vez
a los hombres y comparar.
Es ameno oler ropas vacías

(y empalagarse),
romper copas vacías,
vaciar copas,

y vaciarse, rota.
Pintarse los ojos para observar detrás
de unos arbustos,

perseguir vidas durante la vida,

tantear personalidades, sospechar reacciones,
pensarles más que nadie.
Es ameno dibujar caras bellas gesticulando en un cuaderno,
o simplemente caras conocidas,
cantar lo que cantaría uno después de hacer el amor,
embelesarse con la existencia ordinaria ajena.
Es no amar del todo,
es amar a medias.
Pero la mitad solitaria.

A veces veo sólo un medio de ti,
solamente veo lo que puedo ver desde aquí.
sola
mente

16 oct. 2011

los ojos de las 19:35

Tenía los ojos jodidamente verdes. 
Lo encontré en la cola del bus de las 19:35 intentando acostumbrarse a Moncloa, como yo. Primero nos miramos de reojo. Después, a través de la gente. Nunca nos llegamos a dirigir la palabra pero me esforcé por conocerle, midiendo el espesor de su barba, los rotos de su chaqueta, las heridas de sus manos. Era lo mejor del día, coger el autobús de las 19:35 para poder descifrar su vida. 
Imaginé que venía de fotografiar Madrid desde altas azoteas, que se llamaba Jean-Pierre, que era fumador y mudo, y sólo hablaba con los ojos. Imaginé que malvivía como artista en un piso caótico, con libros por el suelo y una gata vieja dormitando en un cojín mugriento. Mis tanteos nunca fueron comprobados porque Jean-Pierre no me hablaba, aunque me miraba tanto que a veces hasta se giraba en el asiento para clavar sus ojos verdes en los míos durante largos minutos en el autobús. Creo que él también se entretenía intentando averiguar mi carácter. Decirnos la verdad sería el fin de nuestro juego.             
El canalla de Jean-Pierre, embellecedor de mi rutina, un día desapareció. Seguro que es porque encontró un buen trabajo en París y sus fotografías de azoteas ahora se venden tan bien que le ha podido comprar a su gata una camita mullida. 
Pero Moncloa sigue jugando conmigo. Los ojos de Jean-Pierre no se han ido. 
Esos ojos jodidamente verdes... incapaces de ser olvidados, pero esta vez un nuevo hombre posee sus cuencas. Infiltrado en la masa, en constante mutismo, observando, espera de mí que reinvente su vida. 
Los ojos de las 19:35 ahora pertenecen a Billy, quien sale a correr con su perro por las mañanas. Se tatuó el brazo en el servicio militar, su grupo favorito es Disturbed...

20 ene. 2011

Serge Gainsbourg




Estreno blog hablando sobre lo que asedia mi cabeza esta semana. Me ha dado fuerte y revoluciona mis ideas el francés Serge Gainsbourg, nacido en 1928. Músico, cantante, compositor, actor y director de cine. Quería ser pintor, pero se ganaba la vida como pianista de cabaret. Tiene una vida de excesos y éxitos, pero también de turbulencias personales, muriendo en 1991 tras su quinta crisis cardiaca.


Le conozco porque mi padre me invitó a ver una película biográfica estrenada en 2009: Serge Gainsbourg, vie héroïque. Bastante original, con muchos elementos surrealistas. El conflicto interior del personaje se refleja en la película mediante una especie de marioneta caricaturesca de sí mismo, que es su alter ego y aparece espontáneamente en momentos en los que tiene que decidir entre su naturaleza era ambiciosa y seductora o el raciocinio. Un recurso muy peligroso para momentos de crisis artística.
El actor clava el papel y el hilo de la película pasa por la infancia, primeros contactos con la música y el amor, y por la política y posterior decadencia del personaje. Acabó siendo un borracho muy turbado.
La película la recomiendo. He aquí el trailer para los interesados:


Era un hombre que supo vender muy bien sus defectos. Es uno de los ejemplos de que siendo carismático y listo puedes llegar igual de lejos que si desbordas talento.
Mujeriego y provocativo, eterno fumador, su cierta insolencia triunfó entre lo más "in" de París.
Aunque nunca fue guapo -enormes orejas y nariz grotesca-, seducía con la actitud. Y cómo seducía. Tuvo una larga lista de amantes. La de la fotografía es la británica Jane Birkin: fue su mujer durante muchos años y madre de su hija Charlotte Gainsbourg.
 También estuvo liado con Brigitte Bardot (qué pena lo que se ha estropeado esta mujer, tanto física como moralmente), Juliette Gréco, Isabelle Adjani, Vanessa Paradis... lindezas que quedaban atrapadas entre los aros de humo de Gainsbourg.


La deslenguada para su época canción de Je t'aime... Moi non plus (1968), convierte en éxito mundial los jadeos de Jane Birkin haciendo el amor con Serge. En principio iban a ser los gemidos de Brigitte Bardot, pero esta mujer estaba casada y su marido dijo que por encima de su cadáver.
En sus días fue censurada en muchos países, entre ellos España; sin embargo alcanzó el top en las listas británicas: el éxito, una vez más, es la polémica que genera, en este caso la letra. Ella le dice a él "te quiero", y él la responde "yo tampoco". Este impacto que nos causa es su manera de explicar el amor que creemos sentir hacia la otra persona en un momento sexual, lleno de emoción y sensaciones que pueden confundirse con otras más comprometedoras. Dice también "yo voy y vengo, entre tus riñones". Y es esa la traducción que se le ha de dar, RIÑONES, porque quiere sembrar el morbo de la duda en nosotros; no hay que buscar otro significado.
Os dejo la canción por si queréis envolveros un rato en esa fantasía naïve y embriagadora.


La música de Serge es muy diversa. Va desde el chanson francés, el jazz en sus variantes, hasta el reggae (llegando a hacer una versión reggae en su canción Aux Armes del himno de Francia, buscándose un problema), un rock que se sumerge en el humor negro (tiene un álbum, Rock Around the Bunker, cuyo tema principal son los nazis)... en resumen, te puedes encontrar con cosas muy distintas dependiendo de qué buscas, pero siempre o underground o polémica.

Un disco: Confidentiel, 1963. Plena época ye-ye. Gainsbourg tiene 32 años. Impregnado de un jazz archi-moderno, el mejor según los expertos, pero que 
no le dio dinero. Vendió sólo 1500 copias, y cuando salió del estudio, dijo "voy a lanzarme al mercado comercial y comprarme un Rolls". 
Es, uno de los discos más íntimos y conmovedores del artista.
Hay dos clásicos como el Chez les Ye-ye y Elaeudanla Teiteia, acompañados de maravillas grabadas con un solo de guitarra y un bajo. Sait-n jamais où va une femme quand elle vous quitte es bastante melancólica y bella. En Le Walkie-talkie nos cuenta la historia de un hombre engañado por su mujer.

El album de Serge Gainsbourg más reconocido quizás es Histoire de Melody Nelson, álbum conceptual inspirado en la conocida novela Lolita de Vladimir Nabokov. Era partidario de las relaciones entre personas con grandes diferencias de edad. 

Como opinión personal, te diré que me he vuelto a enganchar a ese París idealizado. Callejuelas lluviosas donde se viven fugaces historias de amor, jazzeros que se reúnen clandestinamente en un pequeño café, cigarrillos por doquier, pintores sumidos en una agria decadencia, y por supuesto, mujercitas con vestidos cortos o femme fatale con vestidos largos. Frenesí sexual, el ser bohemio y belleza diáfana que encuentra el equilibrio perfecto con la tragedia que siempre arrastra una vida interesante.


También, una nueva oportunidad para retomar ese idioma francés, maltratado por el olvido.

À bientôt!